viernes, 5 de junio de 2009

Comunicado a los Estudiantes de la “Universidad Central del Ecuador”

Es un hecho que entre los pasillos y patios de nuestra universidad se escuchan las inconformidades frente al cobro de matrículas y la tan cacareada gratuidad; en este sentido los estudiantes de la Facultad de Comunicación Social (FACSO) después de diálogos que no nos satisfacen, hemos decidido tomarnos las instalaciones (que son nuestras al final de cuentas) como último recurso para exigir la gratuidad real. Es por esto que les hacemos un llamado de solidaridad a visitar la FACSO a tomar acciones frente a lo que está aconteciendo.


Entendiendo a la “Universidad Central de Ecuador” como una institución de enseñanza superior pública, la cual debe responder a las necesidades del pueblo ecuatoriano, los estudiantes de la FACSO luego de agotar todas las instancias internas y formales de la institución para manifestar nuestras inconformidades, hemos decidido tomar las instalaciones de la facultad con el propósito de exigir lo siguiente:

1. Que la gratuidad de la educación superior estipulada en el artículo 28 de la Constitución de la República se aplique de manera real y total.

2. Que el artículo 356 de la Constitución se replantee, ya que sirve de sustento para la aplicación del Decreto Ejecutivo Nº 1437, representando este último la injerencia del poder ejecutivo y por ende la violación a la Autonomía Universitaria.

3. Que la Responsabilidad Académica sea una construcción colectiva y no una obligación que deba cumplir solo un estamento universitario; Estudiantes. En este sentido exigimos una educación pública de calidad que nos permita a los estudiantes universitarios, por un lado desarrollar nuestras aptitudes con un excelente nivel académico, entendido este, no solo como la aplicación de un sistema pedagógico apropiado, sino como el derecho a gozar de unas buenas condiciones materiales para la vida académica; y por el otro, que los conocimientos científicos adquiridos sirvan de herramienta decisiva en la transformación de las realidades que aquejan a la sociedad.

4. Rechazamos rotundamente el pago injusto de matrículas establecidas por el sistema arancelario que rige a partir del 5 de octubre del 2004 y ratificado por la actual administración el 7 de abril del 2009.

5. Igualmente exigimos al órgano máximo de representación institucional que recoja las inconformidades de los estudiantes y manifieste una posición de rechazo frente al lesivo decreto ejecutivo Nº 1437 que reduce en cantidad el derecho a la educación pública “gratuita”, ya que es incongruente con los artículos 28 y 356 de la Constitución de la República; y la comunique al gobierno nacional y a la comunidad en general.

6. Creemos irrenunciablemente que la universidad pública es el motor de la transformación de las realidades que aquejan a nuestros pueblos y no un centro arrodillado que alimente y justifique la demagogia de los gobernantes de turno.


“Por una educación pública, gratuita y de calidad, estudiantes de la Facultad de Comunicación Social en pie de lucha”

¡Esta lucha es de todos y todas!
¡Unidos no nos vencerán!

http://www.asambleaindependientefacso.blogspot.com/

viernes, 29 de mayo de 2009

Graffiti poder y voz en la pared

“Ni olvido ni perdón”, grita la pared de una casa, en el Comité del Pueblo, al norte de la ciudad. Por su frente transitan peatones, vendedores ambulantes, perros y líneas de colectivos. La pared subsiste y el mensaje que sostiene pronto se perderá en la corriente de la ciudad y su cultura. En época de elecciones lo tapará un manto blanco y unas letras imprenta mayúscula que incitan al voto, nombran al candidato y a la lista partidaria. También estarán los aerosoles de bandas de rock, los mensajes futboleros y las declaraciones de amor.

Son las 10:30am, a lo lejos suena una sirena de policía. La mañana es fría y el asfalto sigue mojado por la lluvia de la madrugada. La gente llegaba a la parada y se subía en el primer bus que pasaba, pero el joven (Alfredo) de camiseta y gorro negro no parecía tener prisa. Lucía preocupado por otras cosas, veía los carros buscando algo, quizá una marca que pudiera identificar.


En ese momento le hice una seña, saqué mi mano del bolsillo. Simulé escribir algo con la punta de mi dedo índice sobre la pared que estaba al frente de la parada. Él se percató y me mostró sigilosamente el rotulador que traía en su bolsillo. Su nombre, Alfredo Ordóñez, conocido como el “Mago”, es un joven que vive con sus padres al norte de la ciudad.

Se acercó y le pregunté. “¿Cuál es la diferencia entre grafitero y graffiti?”. Supo manifestarme que “los términos grafitero y graffiti le parecen relativos, pues cualquiera que tome una lata, pinte y se exprese, automáticamente, se convierte en ejecutor de una técnica y de un mensaje, es decir, un grafitero”. Además piensa que los graffitis “son objetos exhibicionistas, porque están al alcance de todos y son de libre interpretación. Pueden ser considerados transgresores, sin sentido, políticos. Pero siempre tienen mucha fuerza y carácter”.

El contacto estaba hecho. La ciudad seguía su ritmo vital, mientras Alfredo, me hablaba de sus hazañas, de los lugares donde escribía y de sus encuentros con la policía.

Alfredo, considera que los graffitis han sido víctimas de la industrialización porque, hoy en la ciudad se puede encontrar algunos que hacen publicidad a la marca de zapatos deportivos Nike. Gente pagada que pintan otros del tipo político, por estas razones cree que el graffiti es un término arcaico y se reconoce como “artista urbano”. Desde hace nueve años, cuando tenía veinte, hizo suya esta forma de expresión.
Al principio sólo hacía tags o firmas codificadas. Luego conoció gente que se dedicaba a hacer graffitis en la pista de patinaje del parque la Carolina. Cuenta que no pertenecían a ningún grupo, eran tolerantes y abiertos a distintos géneros musicales. Con ellos fundó un grupo “El Poder en mi mano” y se apropiaron de este término para expresarse dentro del marco pictórico de los graffitis hip-hop.

Siente la necesidad de plasmar sus mensajes en las paredes, en los buses, en todo tipo de espacio público o privado, donde sus ideas puedan verse reflejadas. Considera que el arte debe estar donde menos se espera. En lugar de la barrera que representa ir a un museo y pagar cierta cantidad de dinero para llegar al arte.

Extrae ideas de sus imaginarios personales, sus propios discursos, algunos bastante irónicos, para llevar a la gente a una reflexión, quizás no tan profunda pero ya deja una semilla, cómo él dice, por eso trata que sean simples como una imagen, fuertes, icónicos. Para Alfredo, el espacio donde se quiere pintar el mensaje es tan importante como el mensaje que se quiera dar, porque no da lo mismo pintar “Asesinos” en el Congreso que en la plaza de toros. Quiere fundar un colectivo de arte urbano, pero no sólo de graffitis sino orientado a realizar una amplia variedad de intervenciones artísticas.

Gasta 28 dólares cuando hace graffiti mural con muchos colores, también conocido como graffiti vandal (Vandálico), término en inglés usado en Nueva York para referirse a los graffitis artísticos que plasman un nombre codificado para que nadie lo entienda. Entre más escondido esté el mensaje es mucho mejor y sólo el propio grupo lo entiende. Cubren espacios enormes como plazas y paredes completas.

A la gente que contemple su trabajo le dice que lo vean. No piensen mucho sobre ello y saquen sus propias conclusiones. Y para quienes hacen graffitis, les alienta para que sigan haciéndolo. Le gustaría que se convirtiera en un estilo de vida de muchos y no de unos pocos, como es ahora.

A las 11:10am, llega “Wario”, David Hermosa (25) otro de los fundadores del grupo “El Poder en mi mano”, con varios integrantes de la organización. Los mismos que van a realizar un graffiti en una pared conocida como la fábrica.

“La fábrica, así le llaman a una gran pared que ocupa casi una cuadra de la calle Hernando de Soto, en el sector del Comité del Pueblo. Está llena de graffitis, es un gran mural de colores vivos. Contrasta con las otras paredes de la calle, opacas y grises, por ser una zona de talleres de mecánica automotriz, carpinterías, y fábricas”, comenta David, mientras organiza al grupo.


Es la 1:00pm, y los muchachos están preparando el espacio de la pared donde harán el graffiti. Una capa de pintura blanca será la base. A parte del “Mago” y “Wario”, hoy van a pintar: “Químico”, Orlando Paillacho (20); “el chino”, Patricio Aguas (22); y “Morne” (26), un francés llamado Benjamín. A un lado, en la vereda, al costado de las latas de spray, una botella de 3 litros de Coca Cola y una bolsa de “chitos”, matan el hambre de la tarde.

“Aquí todos estudiamos”, dice Alfredo, y continúa: “Orlando estudia ingeniería civil, David estudia inglés, “el chino” (Patricio) y yo estudiamos diseño gráfico”. También integra el grupo Diego Bonilla, tiene cuarenta años. Es profesor de la Universidad Católica. “No somos pandilleros ni fumones, nada que ver, para nosotros esto es nuestro hobby”, añade David.

“Tratamos de darle un mensaje a la sociedad. Por ejemplo, pintamos un inca. Era un graffiti con motivos andinos. Una forma de decirle a la gente que valore su propia cultura. En otro lado pintamos unas caras sonrientes, alegres, quisimos dar un mensaje de optimismo”, comenta Alfredo, mientras se ríe.

“El Poder en mi mano”, ya cuenta con un miembro extranjero. Benjamín, que prefiere que lo llamen “Morne”. Llegó el 18 de febrero del presente año. Es músico y profesor. “Es la primera vez que vengo al Ecuador. Pinto graffitis hace siete años, sobre trenes, camiones y autopistas. En París integro tres grupos: Arena, Los 3P y TCF”, comenta “Morne”.

“El chino” (Patricio) un grafitero de San Carlos explica que “el objetivo principal de estos graffitis es dejarse ver, es decir, hacer que tu nombre aparezca por todos lados, en la parada del autobús, en la entrada de los colegios, en el centro comercial, en los baños públicos ¿me entiendes?, en todos lados”.

El primer inconveniente que tuvieron que superar cada uno de ellos fue la oposición de sus padres, “Me decían que no pinte en las calles, que tal vez estoy con los pandilleros. Después conocieron a los chicos del grupo. Se dieron cuenta que nuestra forma de trabajar no es de pandilla, sino que trabajamos de una manera legal y nos evitamos problemas”, comenta Orlando.

“Mis padres más se preocupaban por la pintura que me estaba intoxicando. Ahorré y compré una máscara, así vieron que hacía esto (graffiti) de una manera más responsable. Además, al «Mago» y a mí nos salen trabajos para decorar locales. Nuestros padres han visto lo que hacemos en fotos, y les ha gustado, ahora lo ven como un arte”, dice David.


Son las 5:30pm, y mientras converso con Alfredo y David, los demás están terminando el graffiti. El sonido de los aerosoles y el olor de la pintura se apoderan del espacio. Trazos negros, rojos y amarillos van cubriendo la pared. Se van distinguiendo varias letras. Uno de ellos, con pantalón ancho, azul, y polo negro, manchados con pintura amarilla, y un spray en la mano, se acerca, y con su dejo francés, dice: “Aquí me siento más libre que en mi país. He pensado quedarme a vivir en Ecuador”.

Las paredes se convierten en extensos lienzos. Las calles en amplias galerías de arte, donde el spray, dibuja los trazos del artista callejero.

No se trata de gente de mal vivir, sino de verdaderos artistas. Jóvenes que han encontrado en los muros de la ciudad una manera de comunicarse con el mundo.

El Parque Itchimbía

El Parque ocupa la cima y las laderas de la loma del Itchimbía, situada en el límite oriental del Centro Histórico de Quito. Tiene una altitud de 2.910 metros sobre el nivel del mar y una extensión de 54 hectáreas de las cuales más de treinta están compuestas de chaparro, se encuentran aproximadamente 400 variedades de flores, 40 especies de aves y una hectárea de humedal, riquezas que la convierten en un lugar interesante.

Está rodeado de barrios tradicionales como el Dorado, La Tola y San Blas. La loma del Itchimbía es una extensa área verde, rica en especies nativas, la misma que por su ubicación y topografía es un espectacular mirador natural por la amplia visibilidad que tiene de la ciudad, en sus cuatro puntos cardinales. En el terreno de la cima existe una construcción de principios del siglo XX, la casa hacienda Piedrahita.


El Itchimbía es un lugar histórico: loma consagrada al sol y la luna por nuestros ancestros; observatorio y centro de la sabiduría andina; conocida como “La Botica de Quito”, por sus hierbas medicinales. Se convirtió en una hacienda hasta mediados del siglo XX. La casa de hacienda Piedrahita fue sede de la primera estación comercial de TV de Quito, el Canal 6.

Es un espacio público limpio y seguro, pulmón verde del Centro Histórico, con una oferta de servicios educativos, recreativos y turísticos de la ciudad. Gracias a la decisión del Municipio y de varias entidades privadas, Quito ha logrado recuperar la loma del Itchimbía, que en los últimos años se había convertido en un lugar abandonado e inseguro.

El Parque Itchimbía, administrado por el Consorcio Ciudad-Ecogestión, es un referente de manejo del espacio público, donde la participación ciudadana constituye la principal energía para la construcción, uso, consolidación y conservación del parque, como tarea de todos.


Se privilegia el uso peatonal sobre el vehicular, la preservación del espacio natural sobre el construido, para garantizar su conservación, seguridad y bienestar de los visitantes. El Parque es también un lugar donde se genera diálogo con diversos sectores y se desarrollan varios proyectos de mejoramiento del espacio público con barrios y con instituciones educativas. El parque Itchimbía cuenta con una variada oferta de instalaciones y actividades educativas y recreativas de primera calidad, para recibir mensualmente a un promedio de 30.000 visitantes del Distrito Metropolitano de Quito, del país y del mundo.

El Centro Cultural, con un área de construcción de 3.135 metros cuadrados, cuenta con salones para conferencias, instalaciones de última tecnología, luces robóticas, circuito cerrado de televisión, visor panorámico, temperatura controlada al interior, y una acústica que garantiza la calidad del sonido. La edificación está reforzada con vidrio de 10 y 12 milímetros en paredes y ventanales.

Savia nueva - de colección













01 Yo te nombro
02 Mientras estés ausente
03 balada del camino nuevo
04 Simón Bolívar
05 Guitarra
06 Los caballitos del rio
07 montilla
08 Canción por un continente
09 Palomas
10 Yerba buenita
11 Venadito de los montes
12 Sentimiento huancayno
13 Amarguras
14 Alzando el pañuelo
15 Negra guitarrita
16 Con esta mano fría
17 Los mineros volveremos
18 Compañera

sábado, 23 de mayo de 2009

Savia Nueva - Canción por un continente

Yo soy del sur,
del continente americano,
traigo en mi voz,
la canción de mis hermanos.

Gente que va,
con la mirada hacia el futuro,
sabiendo que,
las fronteras no son muros.

Yo soy del sur,
pero mi cielo es continente,
es mí latir,
un corazón siempre de frente.

Que al palpitar,
mezcla la sangre repartida,
y en su caudal,
navega el río de la vida.

No es mí país,
una frontera de tristezas,
es Uruguay,
un pueblo firme en la firmeza.

Su paso va,
junto a los pueblos que caminan,
su herida es,
la misma herida en la Argentina.

Grita en Brasil,
por las favelas doloridas,
y en su dolor,
un paraguay que no se ¡olvida!

Quiere al subir,
alzar el puño de Bolivia,
hasta encontrar,
la luz que en chile lo ilumina.

Dice el Perú,
bandera pueblo en las alturas,
y el ecuador,
pueblo volcán que ya madura.

Sangre café,
desde Colombia lo desvela,
y al norte,
juntando fuerza en Venezuela.

En Panamá,
brinda con aguas rescatadas,
para cantar,
con Nicaragua su alborada.

El Salvador,
grita el clamor de su demanda,
y en su canción,
la voz de Honduras siempre canta.

Al navegar,
busca esperanza en las Antillas,
continental,
descubre el sol en Costa Rica.

Busca al mirar,
un horizonte en Guatemala,
México está,
en su palabra solidaria.

Viene del mar,
hacia el Caribe pueblo duro,
para ganar,
la flor de Cuba en su futuro.

Yo soy del sur,
pero mi pueblo es continente.

Latinoamérica es mi ¡país!

Savia Nueva - Yo te nombro

Por el pájaro enjaulado,
por el pez en la pecera,
por mi amigo que esta preso,
porque ha dicho lo que piensa.

Por las flores arrancadas,
por la hierba pisoteada,
por lo árboles podados,
por los cuerpos torturados.

Yo te nombro ¡libertad!

Por los dientes apretados,
por la rabia contenida,
por el humo en la garganta,
por las bocas que no cantan.

Por el beso clandestino,
por el verso censurado,
por los miles de exiliados,
por los nombres prohibidos.

Yo te nombro ¡libertad!

Te nombro en nombre de todos,
por tu nombre verdadero,
te nombro y cuando obscurece,
cuando ya nadie me ¡ve!

Escribo tu ¡nombre!,
en las paredes de mi ciudad.
Escribo tu ¡nombre!,
en las paredes de mi ciudad.

Tu nombre verdadero,
tu nombre y otros nombres,
que no nombro por temor.

Por la idea perseguida,
por los golpes recibidos,
por aquel que no resiste,
por aquellos que se esconden.

Por el miedo que te tienen,
por tus pasos que vigilan,
por la forma que te atacan,
por los hijos que te matan.
Yo te nombro ¡libertad!

Por las tierras invadidas,
por los pueblos conquistados,
por la gente sometida,
por los hombres explotados.

Por los muertos en la hoguera,
por el justo ajusticiado,
por el reo asesinado,
por los juegos apagados.

Yo te nombro ¡libertad!

Te nombro en nombre de todos,
por tu nombre verdadero,
te nombro y cuando obscurece,
cuando ya nadie me ¡ve!

Escribo tu ¡nombre!,
en las paredes de mi ciudad.
Escribo tu ¡nombre!,
en las paredes de mi ciudad.

Tu nombre verdadero,
tu nombre y otros nombres,
que no nombro por temor.

Por el pájaro enjaulado,
por el pez en la pecera,
por mi amigo que esta preso,
porque ha dicho lo que piensa.

Por las flores arrancadas,
por la hierba pisoteada,
por lo árboles podados,
por los cuerpos torturados.

Yo te nombro ¡¡libertad!!

Rumipamba


El parque arqueológico y ecológico Rumipamba se encuentra localizado en el sector noroccidental de la ciudad de Quito, entre las avenidas Occidental, América y Mariana de Jesús. Cubre un área de 32 hectáreas donde se ha encontrado, a partir del año 2001, gran cantidad de evidencias aborígenes de tiempos prehispánicos, especialmente de carácter arquitectónico. Se encuentra atravesado por una quebrada del mismo nombre que se origina en los flancos occidentales del volcán Pichincha.

Rumipamba es un emplazamiento cuyos vestigios corresponden a diversos periodos arqueológicos muy tempranos: El Formativo Tardío (1500 A.C. a 500 A.C.) por la evidencia de restos cerámicos de esta filiación. El denominado de “Desarrollo Regional” (500 A.C. a 500 D.C.) caracterizado por la presencia de tumbas y asocia do a fragmentos de de platos trípodes perforados. La evidencia del período de Integración (500 D.C. a 1500 D. C.) está compuesta por restos de aldeas cuyas viviendas han sido construidas en barro con techumbre de paja y rodeadas por muros de piedra. De este período hay evidencia de tumbas poco profundas, ubicadas muy cerca de las estructuras habitacionales, con ajuares cerámicos que nos dicen de sus costumbres funerarias.


La cerámica que más abunda en este sitio corresponde al período de integración.
Vasijas con engobe rojo pulido simple con escasa decoración. Asociadas a éstas se han encontrado vasijas tipo “cáscara de huevo”, de filiación con la cultura Panzaleo.

Las dataciones obtenidas ubican la ocupación tardía entre el año 600 y el 900 D.C. Seguramente, la ocupación de este lugar no fue continua. Debió haberse interrumpido por las erupciones volcánicas, especialmente las del Pululahua y las del Guagua Pichincha, que destruyeron varias viviendas del sitio.


La alta densidad de piedras facilitó la elaboración de instrumentos: buriles, martillos, pulidores. La abundante presencia de metales evidencia una dieta basada en la preparación de granos.

La flora del parque Rumipamba está compuesta por ciertas especies de árboles, endémicas y representativas del bosque andino: pumamaqui, arrayán, llinllín. En menor escala, existen plantas medicinales como el llantén, manzanilla, orégano o matico. Plantar ornamentales como taxo, orquídeas y helechos. Frutales como uvilla y mora silvestre. Existen, en total, 36 especies nativas, 15 introducidas y 3 endémicas. Es una rica microflora, aún subsistente dentro del casco urbano.


A nivel de fauna existen conejos silvestres, ratones de campo y lagartijas. Entre las aves, colibríes, gavilanes, tórtolas, tangaras e incluso, la rara presencia de aves migratorias que aparecen especialmente durante el verano.

El Municipio de Quito, a través del FONSAL, ha puesto especial énfasis en la recuperación del patrimonio cultural vinculado a períodos de nuestra historia muy anteriores a la presencia de los españoles, incluso de los incas, en el territorio quiteño. La investigación y puesta en valor del patrimonio arqueológico del Distrito Metropolitano está arrojando nueva luz sobre los rasgos de identidad de nuestro pasado remoto.